El Reflejo.
Por la noche solo me acuesto, al abrir los ojos ya es de día,
Me quedo en la cama perdiendo el tiempo aún dormitando,
el agua fría no ayuda a despabilar
al ver el reloj salí corriendo era tardé y no alcance el autobús.
camino por el mismo puente, se ve mi reflejo en el agua verdosa.
espero el autobús mientras leo el Ulises de Joyce
llevo mas de 40 minutos esperando el autobús mi mochila es pesada,
Rara vez sucedió que al estar esperando un señor en su auto me miro fijamente
-voy para allá, sube.
lo miré confundido
¿A donde va?
- Al mismo lugar que tú.
Pensé, será una persona del autobús y abri la puerta.
no hablaba, por la radio sonaba una vieja canción
iba tan incómodo que no sabía sobre que platicar,
rompió el silencio un eco
-Anoche soñé que estaba en el mar.
Inmediatamente recordé mi sueño por el cual me habia quedado tanto tiempo en la cama, pero no lo dije.
-lo que pasa muchacho es que la arena en el mar tiene unos animales
si prestas atención los puedes ver, se esconden entre la arena.
yo los recordaba, pero al voltear el hombre me miraba esperando una respuesta dije casi instantáneamente,
yo viví en la costa , iba a la playa a diario.
- No me gustaban los amaneceres, siempre traen tristezas,
los atardeceres al contrario son inspiradores, por que
es casi el final de un día.
guarde silencio, no quería interrumpir su meditación.
-muchos caminan descalzos, pero a mí me causa temor el pisar los animalitos
me parece algo sucio, prefiero ir con tenis.
tenía mucho sin viajar a una playa,
me encontraba a cientos de kilómetros de distancia,
no recordaba un amanecer en la playa, pero si la humedad en la piel, la arena entre los dedos.
-Sabes yo solía sentarme ahí en esa roca señalo -pero no volteé a ver-
- solía escucharlas olas contra las piedras.
Cuando yo tenía tu edad, en una ocasión me enterraron en la arena
y me dejaron ahí por un largo rato, desde ese momento no me deje enterrar más.
Se vino a mi mente aquel recuerdo que de pequeño me encerraron en una cajuela y desde entonces le tenia miedo a estar encerrado, el olor a sal.
el señor seguía escuchando la misma estación de radio y el trafico me fue arrullando
me hundí en los recuerdos y poco a poco me fui quedando dormido.
-Joven hemos llegado.
Me dijo a los 10 minutos de haberme dormido , le agradecí y me disculpe por quedarme dormido,
abrí la puerta y al pisar sentí la arena.
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