Nadie había dicho su nombre
Después de una temporada larga sin trabajo, me encontraba desesperado, Había caído en la monotonía, enviar mi curriculum por todas partes, tocar puertas sin recibir respuestas, desde lo que había estudiado hasta trabajos más sencillos, no recibía respuesta, solía salir a la calle con el viejo tomo del Ulises de James Joyce perderme en las calles de la antigua ciudad, entrar a iglesias, museos y sentarme en cada parque, cebar un mate sacar una libreta e ir escribiendo sin estructura mientras miraba a la gente. Aquel día paso una persona dando unos volantes, “Vigilante de seguridad $12,000.00 llama hoy y obtén tu entrevista”, no lo dude , llame en ese momento me pidieron presentarme en una casa del centro, no quedaba lejos, me levante y empecé a caminar, en el camino me perdí entre las calles preguntándole a la gente sin el afán de llegar, paré en una esquina y de un sorbo me acabe el mate, leí un párrafo del Ulises ; “El ladrido del perro se acercó a él, se detuvo , retrocedi...