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Nadie había dicho su nombre

Después de una temporada larga sin trabajo, me encontraba desesperado, Había caído en la monotonía, enviar mi curriculum por todas partes, tocar puertas sin recibir respuestas, desde lo que había estudiado hasta trabajos más sencillos, no recibía respuesta, solía salir a la calle con el viejo tomo del Ulises de James Joyce perderme en las calles de la antigua ciudad, entrar a iglesias, museos y sentarme en cada parque, cebar un mate sacar una libreta e ir escribiendo sin estructura mientras miraba a la gente. Aquel día paso una persona dando unos volantes, “Vigilante de seguridad $12,000.00  llama hoy y obtén tu entrevista”, no lo dude , llame en ese momento me pidieron presentarme en una casa del centro, no quedaba lejos, me levante y empecé a caminar, en el camino me perdí entre las calles preguntándole a la gente sin el afán de llegar, paré en una esquina y de un sorbo me acabe el mate, leí  un párrafo del Ulises ; “El ladrido del perro se acercó a él, se detuvo , retrocedi...

El Reflejo.

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Por la noche solo me acuesto, al abrir los ojos ya es de día, Me quedo en la cama perdiendo el tiempo aún dormitando, el agua fría no ayuda a despabilar  al ver el reloj salí corriendo era tardé y no alcance el autobús. camino por el mismo puente, se ve mi reflejo en el agua verdosa. espero el autobús mientras leo el Ulises de Joyce llevo mas de 40 minutos esperando el autobús mi mochila es pesada, Rara vez sucedió que al estar esperando un señor en su auto me miro fijamente -voy para allá, sube. lo miré confundido ¿A donde va? - Al mismo lugar que tú. Pensé, será una persona del autobús y abri la puerta. no hablaba, por la radio sonaba una vieja canción iba tan incómodo que no sabía sobre que platicar, rompió el silencio un eco -Anoche soñé que estaba en el mar. Inmediatamente recordé mi sueño por el cual me habia quedado tanto tiempo en la cama, pero no lo dije. -lo que pasa muchacho es que la arena en el mar tiene unos animales si prestas atención los puedes ver, se esconden ent...

"Abrí el libro"

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  Tras años  indagando sobre "la infinidad del alma" en la hermenéutica, esperaba la llegada de un libro traducido por Samarach, durante algunas noches no dormí entre lecturas nada relevantes, apuntaba ideas, pensaba en ellas, cuando me encontraba en la página 135 de la edición Biblioteca de I.F. se me cerraban los ojos, cuando ví que era lo que leía "Georgias o de la retórica", traducido por Francisco García Yagüe, directo del griego. Llamó mi atención que al pasar de página cayó un exlibris suelto, el cual era propiedad de "Mario Aretz", El libro venía de otra parte del país pero yo sabía que tenía un libro con el mismo sello, al parecer trabajado a mano antiguamente con unas líneas fugantes milimetricamente trazadas. No había prestado atención en el simbolismo de éste, me paré de la mesa y caminé al librero más alejado, en la segunda fila a la derecha se encontraba el libro al que no había prestado atención. El título era "Anima Mea" libro  de...

Tierra

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Quien diría, una de las cosas que más hay en la Tierra, es tierra o al menos eso nos han hecho creer, hoy en día es tan difícil encontrarla, la hemos dejada sepultada bajo el concreto. Llevamos algún tiempo buscando tierra en las calles, siempre que salíamos buscábamos atentos de dónde poder tomarla, en parques no encontrábamos, cuando veíamos macetas nos veíamos a los ojos sin decir nada Un sábado apareció a unas calles de aquí una maceta negra, dentro de ella había una planta marchita, planeamos tomarla pero en la calle había personas afuera de sus casas sentadas tomando el fresco, no podíamos hacer nada. Esperamos por horas, nos dió la noche, pero nada. Incluso leímos un buen tiempo, pero ni eso fue suficiente, más tarde salimos a observar y afuera seguía la gente en sus sillas. Ambos teniendo una idea en mente, tomamos una bolsa y una navaja y salimos a la calle, pasamos cerca del lugar pero había gente merodeando, caminamos por algunas calles buscando alguna maceta más, pero cuand...

En algún lugar

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Era sábado, según recuerdo por lo relatado. Me encuentro con un amigo e inmediatamente le propongo ir a una librería, buscamos entre libros, encuentro la obra completa de José Lezama Lima en la editorial Aguilar, 2 tomos «el cuál no recuerdo haber vuelto a tocar» El vendedor de los libros, quería más dinero del que estaba dispuesto a pagar, pero al final recordó el precio que habíamos acordado anteriormente y aceptó. Nos adentramos en las calles del centro de la ciudad, por los cuales a menudo camino, por ese lugar donde nada llama la atención de uno, íbamos a un lugar en el que una puerta de metal con luz neón nos iluminó, al tocar y entrar nos encontramos frente a una imagen de Proust, el sonido de la música era molesto, al entrar por habitaciónes del lugar se alcanzaba a distinguir música de piano, vimos a la gente a orillas de lo que era una barra de Bar, no recuerdo si pedimos algo, tomamos asiento, la música no era del todo mala, pero no era de mi gusto, la gente gritaba y pedía ...

El proceso de ordenar

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Tal vez después vuelva y ordene esta entrada algún día por ser la primera, esa foto era el segundo cambio de casa que hacíamos en menos de dos meses. Por la juventud fui nómada, no se cuántos cambios de casa tuve, no sentía el espacio como mío (actualmente sigo sin sentirlo) pero sé que llegará el momento de hacer la mudanza, tomar los libros y decir los ordenaré, primero “tal autor” seguido de el autor con el que se llevaba mal, después los autores más importantes, los temas recurrentes, los ensayos, los libros que no quieres tocar, los que aún están sellados, los libros que compraste con el afán de leerlos enseguida y ya tienen algunos años en el librero, los que regalarás o dejarás a la mano para venderlos o por si llega la visita y no quieres prestar algo importante, pero por más ordenado que esté en unos segundos vuelve a estar así, desordenado, la biblioteca personal es una metáfora de la vida misma. Pronto llegará el día en que tendremos que hacer la maleta nuevamente y así mism...